La segunda ola de calor en México está causando estragos, pues ha provocado apagones en alrededor de 15 entidades, afectando la industria y diversos sectores.
Según el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) al corte del 10 de mayo, esta sería la cuarta alerta en el Sistema Eléctrico Nacional.
Esta sobrecarga energética se registra en diversas regiones del país, como es el caso del occidente, donde la demanda supera la generación.
Es decir, la demanda está siendo de 10 mil 161 MW, mientras que la generación de energía alcanza los 7 mil 851 MW.
Este comportamiento de sobrecarga energética se registra también en Baja California, región central y Península de Yucatán.
Con este contexto, estas podrían ser las posibles afectaciones ante la interrupción de energía eléctrica para la industria,
Así estaría afectando los apagones de México a la industria y sectores productivos
Un apagón eléctrico puede desencadenar efectos devastadores en varios sectores de la sociedad, desde la industria hasta los hogares y las instituciones educativas.
En el ámbito industrial, la interrupción de la producción debido a la falta de electricidad puede ocasionar pérdidas económicas significativas.
Las empresas que dependen de maquinaria y equipos eléctricos pueden enfrentar paralizaciones en la producción, retrasos en la cadena de suministro y daños a los equipos sensibles.
Además, sectores clave como la agricultura se ven afectados, con la incapacidad para regar cultivos y mantener la frescura de los productos perecederos, lo que amenaza la seguridad alimentaria.
En el sector salud, hospitales y centros médicos enfrentan riesgos críticos, ya que la falta de electricidad puede comprometer la operación de equipos médicos vitales y poner en peligro la vida de los pacientes.
Los impactos se extienden a los hogares y las comunidades, donde la falta de electricidad puede provocar oscuridad, aumentando el riesgo de accidentes, delitos y la pérdida de alimentos.
Además, la climatización se convierte en un desafío, especialmente en regiones con temperaturas superiores a los 30 grados centígrados.
En las escuelas, interfiere con el proceso educativo, afectando el acceso a recursos tecnológicos y el desarrollo académico de los estudiantes.
En este contexto, la importancia de contar con infraestructuras eléctricas robustas y medidas de contingencia adecuadas se vuelve evidente.
La prevención y la preparación son clave para mitigar los impactos negativos de los apagones eléctricos en todos los sectores de la sociedad.
Con información de: Líder Empresarial

