Felipe Morales
Se celebran los Para Nacionales Conade, un evento que reúne anualmente a atletas que practican o ejercen varios deportes.
Los hay en silla de ruedas por muchas circunstancias, ciegos, con síndrome de down, autistas, con parálisis cerebral, talla baja, etc.
A ellos el común de la gente les denomina con varios calificativos: discapacitados, con capacidades diferentes, y el que mucho tiempo se usó y es el menos indicado y hasta ofensivo: “minusválidos”.




Alguien, acertadamente creó el término “con capacidades extraordinarias”.
Y es cierto, son capaces de realizar hazañas o proesas dignas de respeto y admiración.
Voluntad inquebrantable, actitud positiva, ganas de vivir, confianza, son algunos de sus valores.
Los que no cuentan con esas condiciones no se denominan “normales” pues ni que ellos fueran anormales, se les conoce como deportistas convencionales.


Todavía, a estás alturas, la sociedad no toma conciencia de las necesidades de estás personas y falta mucha infraestructura pero sobre todo falta respeto y consideración.
El evento llamado Para Nacionales, antes Paralimpiada Nacional es una lección de vida, es un ejemplo de actitud.