(Columna-colaboración)
Una vez más, los resultados del atletismo potosino en eventos clave como el Macro regional “A” dejan al descubierto una cruda realidad: el estancamiento de más de una década no es casualidad ni culpa de los atletas, sino resultado directo de la ineficiencia y simulación de quienes dicen estar “trabajando” por el atletismo de nuestro estado.
Vergüenza no por los resultados, sino por quienes manipulan el sistema. Los jóvenes han entregado todo su esfuerzo en la pista, compitiendo con valentía, pero sin el respaldo real de una estructura seria. Es indignante ver cómo algunos personajes, alineados a los intereses de Antonio Lozano, siguen moviendo los hilos bajo la fachada de trabajar por el atletismo, cuando en realidad son mercenarios deportivos que sólo buscan mantener su poder y beneficios personales.
El reflejo de esta situación es claro y contundente: San Luis Potosí terminó en último lugar del medallero general del Macro regional A, con apenas 1 oro, 0 platas y 2 bronces, muy por debajo de estados como Baja California, Sonora o Nuevo León.
(Información confirmada según los resultados oficiales del evento).
No se trata de llevar atletas por llevar. Se necesita un análisis serio y responsable. No se ayuda a nuestros deportistas trasladándolos sin la preparación adecuada, sin el mínimo necesario en cuanto a entrenamientos, fogueo, equipamiento y planificación.
Al contrario, se les afecta profundamente cuando enfrentan su realidad ante atletas de otros estados mucho mejor preparados, organizados y respaldados.
No existe un proyecto serio. No hay planificación de procesos, no se trazan metas claras ni se trabaja de manera profesional en la formación de nuevos talentos. Lo que existe es improvisación, intereses personales y una nula visión a futuro.
Los padres de familia deben abrir los ojos y entender que, mientras sigan permitiendo que sus hijos formen parte de este sistema fallido, estarán condenándolos a desarrollarse en un entorno donde el esfuerzo de los atletas nunca será suficiente para compensar la falta de estructura.
El atletismo de San Luis Potosí necesita urgentemente una transformación real. Basta de simulaciones, basta de falsos líderes.
Es tiempo de dignificar el esfuerzo de nuestros jóvenes y devolverle al atletismo potosino el lugar que merece.

