Kristell Vargas
La potosina Dharma Limón, participante de la estrategia Niñas Poderosas, representó a México en el Japan Peace Summit 2025, celebrado en Tokio, Japón, en el mes de abril. Espacio que reúne a jóvenes líderes de todo el mundo con el objetivo de fortalecer el diálogo por la paz, la justicia social y la equidad.
Dharma es originaria de San Luis Potosí y es activista por los derechos humanos desde hace seis años. Desde 2023, participa en Niñas Poderosas, una iniciativa de Tejiendo Redes Infancia y Together for Girls que promueve la equidad de género y el empoderamiento de las niñas y adolescentes en la región.

Durante la cumbre en Tokio, Dharma presentó su Semilla Digital y Comunitaria Nueva FEM, un proyecto que visibiliza las problemáticas que enfrentan niñas, adolescentes y jóvenes, y les brinda un espacio para alzar la voz, fortalecer su empoderamiento y construir liderazgos. La décima edición del Japan Peace Summit 2025 recibió más de mil postulaciones provenientes de 80 países. Solo los 60 proyectos más sobresalientes, originarios de 20 naciones, fueron reconocidos.
Dharma fue la única representante de México y una de las dos delegadas de América Latina y el Caribe en recibir el Young Innovator Award, en reconocimiento a su destacada participación y a su proyecto Nueva FEM, desarrollado en el marco del programa Semillas Digitales y Comunitarias de Niñas Poderosas.
Las Semillas Digitales y Comunitarias son proyectos liderados por niñas, adolescentes y jóvenes que combinan un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, uso de datos oficiales y creatividad. A través de contenidos digitales, campañas comunitarias y procesos de reflexión crítica, estos proyectos fortalecen una red sorora y solidaria que promueve el ejercicio de una ciudadanía digital activa y consciente desde la infancia.
La participación de Dharma en el Japan Peace Summit 2025 subraya la trascendencia global de apoyar proyectos juveniles con enfoque comunitario y feminista. Estos espacios no solo permiten el ejercicio del derecho a la participación, sino que transforman narrativas históricamente adultocéntricas y excluyentes.
“Niñas Poderosas ha sido una escuela de vida, donde aprendí que mi historia importa, que puedo decir lo que pienso, y que al hacerlo, otras también se animan a levantar la voz”, expresó Dharma durante su intervención en el panel sobre juventudes y acción climática con enfoque de género, donde compartió la experiencia ante representantes de Asia, África y Europa.

