Marcela Loyola
Aunque agradecen que el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra se preocupe de que no consuman “crema o mayonesa echada a perder”, estudiantes exigen qué, mejor se tomen acciones para acabar con el acoso sexual, académico e entre otras problemáticas al interior de la Máxima Casa de Estudios Potosina.
Esto, luego de que estudiantes de la zona oriente colocaron una serie de pancartas en protesta por le nuevo reglamento de la cafetería y, de que, la directora de la Facultad de Ciencias de la Información, Celia Mireles amenazará a una alumna porque traía a la venta pan, advirtiéndole podía sancionarla.
Ante esta situación estudiantes colocaron una serie de pancartas en la cafetería, la cual lleva meses sin servicio, donde se puede leer: “Gracias Zermi, toda tu ascendencia se enorgullece de salvar a la UASLP de las mayonesas”, entre otros.
“Según declara, se siente preocupado por el bienestar y la salud de los alumnos ¿será?, en primer lugar si así fuera hay cosas mucho más perjudiciales que una torta con crema echada a perder, en segundo lugar las becas alimentarias no las paga la UASLP con sus recursos, si no que se les obliga a las cafeterías a donar cierta cantidad de becas, por eso los altos costos de los alimentos”, reprobaron.
Agregaron que, las becas alimentarias no se distribuyen entre alumnos de pocos recursos, sino que es un plan amañado de los consejeros alumnos que sólo las reparten a su gente y cuarto debería poner orden la venta de estupefacientes que sin control circula en toda la UASLP, “porque poner la misma sanción a los alumnos y alumnas por vender alimentos, que a un acosador como lo marca el el reglamento”, cuestionaron.

Las infracciones previstas por vender alimentos sin permiso, serán atendidas de conformidad con el Título Décimo, artículo 172, inciso d) del Estatuto Orgánico, y serán sujetos de responsabilidad administrativa sancionable en observancia al artículo 178 del mismo ordenamiento universitario, que podrá ser: amonestación o extrañamiento; suspensión hasta por un año de los derechos estatutarios, académicos o escolares.
Asimismo, remoción de cargos, empleos o comisiones; inhabilitación; expulsión definitiva.
“En realidad el rector creé que el delito de venta es tan grave ¿Cómo para este tipo de sanciones? tan estrictas”, cuestionaron los quejosos al manifestarse de forma pacífica, en la cafetería que tiene varios meses sin servicio y consideran que ya no es necesaria, ya que es más económico consumir diferentes tipos de alimentos con los compañeros, por lo que sugieren un comedor comunitario y evitarse las filas, el gasto y el tiempo, en ocasiones mal trato de las mismas.
Finalmente, reprobaron qué en la entrevista de este jueves sobre el tema, el rector Alejandro Zermeño, dejará ver la poca paciencia y tolerancia qué tiene a los medios, al cuestionar preguntas incómodas como lo es la prohibición de la venta de alimentos.

