Marcela Loyola
La comunidad de Tamaletom del municipio de Tancanhuitz, denunció una nueva irregularidad de la Delegación de la Secretaría de Bienestar, pues sin tener una competencia legal, la coordinadora de bienestar en dicho municipio, Gloria Martínez Jerónimo, emitió una convocatoria para realizar la asamblea comunitaria del Fondo de Aportaciones para infraestructura Social para comunidades indígenas, no siendo ella una autoridad comunitaria.
Juan Felipe Cisneros Sánchez del Observatorio Indígena Mesoamericano, dijo que, además la servidora pública no respeta los plazos que los propios lineamientos estipulan para tal fin, que son por lo menos 5 días de anticipación.
Detalló que, el martes 3 en la tarde, le entregaron la convocatoria al delegado de Tamaletom para que se hiciera la reunión el día 5, pero el delegado fue a la oficina municipal de Bienestar de Tancanhuitz a cancelar el día 4, y a reprogramarla para el 9 de junio a las 15 horas, puntualizando que la coordinadora de Bienestar no respeta los lugares en los que se acostumbra sesionar por la comunidad e impone otras sedes.
“Tanto la Secretaría de Bienestar como el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, son quienes deben atestiguar dichas asambleas donde se elegirán los comités de administración y vigilancia del FAIS, sin embargo, pese a los reclamos, continúan los abusos usurpando atribuciones que solo son competencia de las autoridades comunitarias, como lo es, el convocar a la asamblea general comunitaria. Los lineamientos del programa establecen, que las asambleas deben realizar se respetando los usos y costumbres de la población indígena”, dijo.
Cisneros Sánchez señaló que, en Tampaxal, municipio de Aquismón, hicieron exactamente lo mismo, lo que provocó que las autoridades comunitarias manifestaran su inconformidad ante personal de la Delegación de Bienestar encabezados por Areli García, “tal pareciera que los servidores públicos creen que son dueños del rancho y solo dan órdenes a las autoridades indígenas, como si estos fueran sus peones”.
“En resumen, las instituciones responsables del programa no solo no están coordinados, sino traen un desorden y continúan cometiendo tropelías en la región. Van atrasados en la realización del proceso asambleario y en consecuencia es evidente que esto va a repercutir en la ministración de los recursos, en la realización de las obras y su correspondiente comprobación”, reprobó.
Abundó que, “es clara la incapacidad de estas instituciones y que al final a estas no les preocupa si las comunidades ejercen los recursos en tiempo y forma, y que, por no cumplir quedan fuera del presupuesto 2026, pues ellos como servidores públicos continuarán en sus cargos recibiendo su quincena”.
Información tomada de un boletín de prensa.

