Kristell Vargas
La propuesta de reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales ha generado preocupación en el sector empresarial, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional sobre la Reducción de la Jornada Laboral, realizada por la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur) en mayo de este año, que revela que el 64% considera inviable una implementación inmediata de la medida sin afectar sus operaciones.
Ante esta situación, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco-Servytur) de San Luis Potosí propone una implementación gradual y sectorizada hacia el año 2030. Los empresarios señalaron que para poder implementar la jornada de 40 horas sin poner en riesgo sus operaciones, requieren apoyos específicos, entre los que destacan, Reducción de impuestos (67.3%); Deducción total de gastos de nómina (63.1%); Apoyos financieros o subsidios directos (52.9%) y Programas de capacitación y reorganización interna (52.2%).
El presidente de Canaco-Servytur San Luis Potosí, Fernando Díaz de León Hernández, explicó que estos resultados reflejan la urgencia de acompañar cualquier reforma con herramientas reales que fortalezcan al sector productivo, especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs).
Advirtió que el sector terciario, comercio, servicios y turismo, aún enfrenta una recuperación compleja tras la pandemia, así como múltiples reformas fiscales y laborales. “Es indispensable que cualquier modificación a la jornada laboral esté acompañada de incentivos y medidas de compensación claras”, señaló.
Díaz de León enfatizó que el sector está dispuesto a colaborar para mejorar las condiciones laborales, pero sin comprometer la viabilidad de los negocios. “Una reforma apresurada solo incrementará la informalidad laboral, que ya representa más del 55% del empleo en México”, alertó.
Finalmente, la Canaco-Servytur San Luis Potosí hizo un llamado al diálogo técnico e incluyente, y propuso la creación de un Observatorio de Transición Laboral, así como un acompañamiento institucional para asegurar que “ningún negocio ni trabajador se quede atrás” en este proceso de transformación laboral.

