Marcela Loyola
Padres de familia del Colegio Héroes de la Revolución, denunciaron un caso de violencia física entre estudiantes que, según acusan, fue minimizado por las autoridades escolares, a pesar de las afectaciones físicas y emocionales causadas a uno de los menores.
De acuerdo a los testimonios, los hechos ocurrieron el pasado miércoles dentro del plantel, ubicado en Calzada de Guadalupe número 445, cuando una alumna se lanzó sobre un compañero y lo sujetó del cuello en medio de un conflicto relacionado con un objeto en el piso. Otro menor intervino para defender al agredido, sin que la agresión se detuviera hasta ese momento.
La madre del menor fue notificada por la maestra aproximadamente media hora después del hecho. Al acudir al colegio, encontró a su hijo aún en el lugar donde ocurrió la agresión, sin atención médica formal, salvo la aplicación de árnica. Tampoco estaban presentes ni la directora ni el subdirector en ese momento. Fue 45 minutos después que fue canalizado al hospital.
Al día siguiente, la madre del menor había sido citada por la directora, pero no fue recibida. Fue el subdirector quien accedió a entablar una reunión con los padres de la presunta agresora, durante la cual se solicitó asumir los gastos médicos y el costo de las terapias físicas necesarias, debido a que su hijo presenta molestias para moverse y correr, lo que ha impedido que regrese a clases con normalidad.
El Colegio Héroes de la Revolución asegura que, tanto ellos como la madre de la alumna señalada han manifestado su disposición para cubrir el costo de dichas terapias, siempre y cuando se realice una valoración en una institución pública, como el IMSS o el ISSSTE a fin de contar con una segunda opinión médica oficial. Para ello, solicitaron las radiografías del menor, a pesar de que ya cuentan con la documentación médica generada tras la atención inicial en la que se diagnosticó un esguince cervical.
En entrevista con medios de comunicación, directivos del colegio describieron el hecho como un conflicto espontáneo entre menores en la hora de receso. Atribuyeron la agresión a una reacción momentánea de enojo: “nunca había sido como que él la molestara o ella a él, o sea fue ese día pues la reacción de ese momento”.
Además, puntualizaron que, no había antecedentes de acoso escolar entre los menores involucrados, y destacaron que: “estaba muy molesta, lo agarra de esta parte de la cabeza y lo jala hacia abajo. Nunca lo golpeó contra el suelo, o sea, nada más porque el jalón hacia abajo”.
Los padres refieren que no se trata de un hecho aislado. Reportaron casos anteriores donde, ante situaciones de agresión física entre estudiantes, la respuesta institucional ha sido justificar la violencia como impulsos naturales o reacciones emocionales propias de la edad.

