El Gobierno israelí aprobó la noche del sábado autorizar la entrada de ayuda humanitaria al norte de la Franja de Gaza a través de las agencias de la ONU, tras cuatro meses de bloqueo, desde el 2 de marzo, como medida de presión hacia Hamás con el objetivo de lograr un acuerdo para la liberación de rehenes.
“El Gabinete y el primer ministro (Benjamín Netanyahu), en una decisión errónea, aprobaron ayer la ayuda por esta vía, que también llega a Hamás”, declaró el ministro de Finanzas y líder del partido ultraderechista Sionismo Religioso, Bezalel Smotrich, en un mensaje publicado en su cuenta de X.
La decisión, que fue filtrada a otros medios israelíes, fue criticada por Smotrich y otros miembros del gabinete pertenecientes a partidos de extrema derecha, quienes argumentan que esta ayuda humanitaria termina siendo aprovechada por Hamás.
“El jefe del Estado Mayor no está cumpliendo su misión y está obligando a la cúpula política a introducir una ayuda que llega a Hamás y se convierte en suministros logísticos para el enemigo durante una guerra”, afirmó Smotrich.
El subdirector ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Carl Skau, visitó Israel y la ciudad de Gaza la semana pasada, y anticipó la posibilidad de que Israel permitiera la entrada de un centenar de camiones de ayuda humanitaria diarios a través del corredor de Netzarim y del paso de Erez. Skau señaló que el PMA está preparado para introducir entre 500 y 600 camiones en el enclave palestino al día siguiente de recibir la autorización israelí.
Smotrich no solo criticó el envío de ayuda humanitaria, sino también la postura del primer ministro Netanyahu. “Con todo el aprecio, mi crítica también es para el primer ministro, quien a lo largo de los meses de guerra no logró aplicar las decisiones de la cúpula política ni hacerlas cumplir por el alto mando de las FDI —Fuerzas de Defensa de Israel— en el objetivo crítico para la victoria: la destrucción de Hamás y el regreso de los secuestrados”, apuntó.
A pesar de sus críticas, Smotrich destacó los logros militares de las FDI. “En el contexto de estos éxitos, el fracaso en el control de la ayuda humanitaria resalta y demuestra que es una cuestión de falta de voluntad y no de falta de capacidad”, añadió.
“Es inaceptable decir que el mejor ejército del mundo, que demostró capacidades y un desempeño sin precedentes en Irán, contra Hezbolá, en Siria y en Gaza, sea incapaz de distribuir la ayuda sin que llegue a Hamás y sea utilizada contra nuestros combatientes”, subrayó.
Desde el 2 de marzo, la única ayuda humanitaria que había ingresado a la Franja de Gaza fue distribuida por la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés), una organización israelí-estadounidense. Esta fundación abrió puntos de distribución controlados por el Ejército israelí, en los que han muerto al menos 751 civiles palestinos por ataques israelíes, ocho de ellos en las últimas 24 horas.
Con información de: Aristegui Noticias

