Kristell Vargas
Ante el inicio de la temporada vacacional de verano, el sector turístico de San Luis Capital enfrenta un doble reto: hacer frente al crecimiento descontrolado de las plataformas de hospedaje digital como Airbnb y, al mismo tiempo, evitar la caída en la preferencia por los hoteles tradicionales.
Aunque las autoridades locales han reconocido el aumento “exponencial” del uso de estas plataformas que ya concentran entre el 12% y el 14% del hospedaje de visitantes, la respuesta institucional sigue siendo limitada. Si bien se menciona que ya hay trabajo conjunto con el Congreso del Estado para una posible legislación, los avances concretos siguen siendo vagos y sin plazos claros.
“Estamos buscando estrategias con el sector hotelero para que el turista siga optando por los hoteles”, señaló la dirección de turismo municipal, sin detallar medidas puntuales. Esta falta de claridad alimenta la percepción de que una regulación tardía a un fenómeno que ya ha transformado el panorama turístico local.
Por otra parte, la autoridad municipal insiste en una colaboración y seguridad en otros sectores, como la vida nocturna. Las autoridades aseguran tener “extraordinaria comunicación” con representantes de antros y bares, con quienes integran un comité turístico.
Con la meta de aumentar en 10 puntos la ocupación hotelera durante el verano, se apuesta por una oferta de eventos y actividades que incentive estancias más largas, principalmente en el primer cuadro de la ciudad.
Entre las principales apuestas para la temporada destaca el Festival Internacional de Tunas de Estudiantinas (Feinte), que se celebrará del 1 al 3 de agosto, además de congresos, campamentos de verano y actividades lúdicas. La conmemoración del 15º aniversario de la inclusión del Camino Real Tierra Adentro como Patrimonio Mundial por la UNESCO será otro de los ejes culturales.

