Marcela Loyola
La organización Ciudadanos Observando denunció que, la crisis económica que vive la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), se debe a que el rector Alejandro Zermeño Guerra ha estado contratando personal y utilizando plazas de jubilados universitarios para pagar favores políticos.
El vocero, Guadalupe González recordó que, desde la presentación del presupuesto de egresos 2025, Alejandro Zermeño advirtió una crisis en el capítulo 1000 (remuneraciones), la cual atribuye al adeudo por parte del Gobierno del Estado de San Luis Potosí, quien desde hace un par de años no aporta lo que, por ley, le corresponde a la UASLP.
“Sin embargo, lo que el rector Zermeño no dice es que ha estado contratando personal y utilizando plazas de jubilados universitarios para pagar favores políticos. Empezó por su secretaria y varios aviadores que hemos mencionado. Además, las demandas laborales que la UASLP pierde constantemente, por despidos injustificados y prácticas autoritarias de su círculo cercano, han obligado a tomar recursos del fondo de pensiones y jubilaciones que los trabajadores aportan para garantizar la parte que corresponde a la universidad. Esta situación merma dicho fondo”, dijo.

El activista cuestionó si la crisis en la UASLP realmente se debe a los incumplimientos en las aportaciones estatales o a las decisiones del rector quien, junto con Ricardo Martínez Guerra, ha incumplido las políticas de austeridad establecidas internamente, que prohíben contratar personal innecesario. “Claro que sí contratan, pero sólo a quienes sirven a sus intereses, lo que incrementa el gasto en el capítulo 1000”.
“Mientras a las entidades y facultades de la institución se les limita el gasto operativo —servicios, mantenimiento, insumos de oficina, entre otros—, hemos detectado que el gasto general sigue aumentando año con año. Esto confirma que es precisamente el capítulo 1000 donde se disparan los egresos, contradiciendo el discurso oficial que culpa sólo al incumplimiento estatal”, sentenció.

Añadió que, la UASLP desde la anterior gestión ha impuesto una serie de mecanismos de austeridad, los cuales no son malos, sin embargo, se están dejando de hacer cosas indispensables para el funcionamiento de la universidad, por pagar las nóminas que se contrataron en esta administración, que no se necesitaban y que solo vienen a acrecentar la crisis de esta casa de estudios.
Guadalupe González abundó que, también se cuestiona la autorización de pensiones y jubilaciones que se han otorgado en el límite del reglamento, forzando los tiempos necesarios para las jubilaciones, “pero al rector no le importa que la universidad esté en crisis, si le importara ya hubiera tomado cartas en el asunto, pero es tanta su ceguera y soberbia que prefiere llevar al abismo a la Universidad mientras su familiar sigua dando un discurso incongruente de no hay dinero”.

