Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, se declaró culpable por 4 cargos de narcotráfico en la Corte del Distrito Norte de Illinois, en Chicago, como parte de un acuerdo con la Fiscalía.
Guzmán López, también conocido como el Ratón, aceptó ser el líder del Cártel de Sinaloa, así como de operar una gran empresa criminal que ha traficado fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos, de acuerdo con el periodista Arturo Ángel.
El Ratón, quien acudió vestido con un overol naranja enfrente de la jueza Sharon Coleman, aceptó pagar 80 millones de dólares como parte del acuerdo.
De esta manera, Ovidio busca tener una pena menor a la cadena perpetua que ameritan los delitos de los que se declaró culpable.
En mayo pasado, 17 miembros de la familia de Guzmán López y El Chapo se entregaron a las autoridades del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés) en uno de los puentes fronterizos entre México y Estados Unidos.
Entre los familiares que se entregaron se encuentra Griselda López Pérez, madre de Ovidio, así como varios de sus sobrinos, una hija de El Chapo y uno de sus yernos.
El propio Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó que la familia del Ratón se presentó ante las autoridades estadounidenses como parte de las negociaciones que llevan a cabo Ovidio y EU.
Ovidio Guzmán López estaba en la mira de EU desde el 2012
Guzmán López era parte, junto con sus hermanos, un grupo conocido como Los Chapitos y desde el año 2012 fue incluido por el gobierno de Estados Unidos en la lista de narcotraficantes internacionales Kingpin Act, debido a que se le consideró que tenía “un papel relevante en las actividades de su padre”.
El también conocido como El Ratón cobró fama internacional luego del Culiacanazo el 17 de octubre del 2019, cuando se le detuvo por primera vez en Culiacán.
Luego de la violencia que surgió tras su captura, de los disparos con armas largas y el incendio de vehículos en la ciudad sinaloense, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador decidió liberar a Ovidio.
Pero a principios del año 2023, el hijo del Chapo fue capturado por segunda ocasión en Culiacán, previo a la visita del entonces presidente de EU, Joe Biden, quien acudió a México a la Cumbre de Líderes de América del Norte.
Luego de ser extraditado, en el 2023, Guzmán López se declaró culpable de los delitos en su contra, entre ellos, conspirar para distribuir droga, formar parte de una empresa criminal, exportar narcóticos a Estados Unidos, pero el 30 de junio del 2025 firmó un documento legal para la corte del Distrito Sur de Nueva York, donde se declaró culpable de los delitos contra él.
En dicho documento también pidió que se trasladará su caso a la Corte de Illinois, donde actualmente se encuentra detenido.
Con información de EFE

