Arturo Ramos Medellín
A inicios de 2023, Don Luis López Palau socializó un error observado en la representación del San Luis Rey de Francia que se encontraba en la Plaza de los Fundadores. Enterado de este hecho, como Regidor convoqué el 7 de marzo de ese año a un conversatorio para discutir sobre el yerro y la pertinencia de la escultura urbana en San Luis, los vínculos de identidad de los potosinos con su Santo Patrono e ideas sobre escultura y paisaje urbano en el marco de la inscripción de un perímetro de la ciudad en el itinerario del Camino Real de Tierra Adentro como Patrimonio de la Humanidad.
Tuvimos la participación de la Regidora Daniela Cid, Presidenta de la Comisión de Cultura del H. Ayuntamiento de la capital; Emilio Borjas, escultor e historiador; Arq. Eduardo Briones, restaurador de bienes inmuebles; Dr. Jonathan Gamboa, reconocido historiador; Tanja Mastroiacovo, Dra. en conservación de bienes culturales; Osvaldo Ramos, Artista visual y crítico de arte; Don Luis López Palau y su servidor, moderando el Lic Mauricio Gómez Aranda. En primer término, hubo la coincidencia en el yerro detectado por Don Luis López en la iconografía de la escultura y se discutió sobre la conveniencia o no de impulsar su modificación sin que se viera afectada la persona del escultor, así como su posible remoción de lugar por no tener un entorno y proporción adecuados.
Además, hubo consenso en la necesidad de que se pueda tener opinión de expertos en temas como la cultura, la conservación del patrimonio y políticas sobre espacios públicos, antes de la toma de decisiones sobre intervenciones de este tipo, teniendo en cuenta que hablamos del perímetro de monumentos históricos protegidos por diversas normativas, además de los compromisos
derivados de la inscripción del Centro Histórico en la lista de Patrimonio Mundial dentro del itinerario del Camino Real de Tierra Adentro, para no poner en riesgo dicha inscripción.
Como resultado de esta discusión se logró que la autoridad municipal retirara la pieza escultórica para modificarla y otorgarle los atributos correctos, que eran el cojín con los clavos de Cristo, y no el Orbe que mostraba, (atributo de su primo Fernando), así como su reubicación. Más adelante la Dirección de Cultura Municipal nos informó que ya se tenía la propuesta de colocarla en las inmediaciones del Palacio Municipal y la Iglesia Catedral, contando ya con la autorización del Arzobispado Potosino y del INAH, así como el diseño del zócalo para elevarla un poco. Hasta el momento, dicho cambio no ha sucedido, Ludovico Nono anda perdido, tal vez aún se encuentre en el estudio del escultor o perdido en la memoria del Presidente Municipal. El asunto no es menor, tiene que ver con nuestra identidad y con nuestra distinción como Patrimonio mundial, tiene que ver con el uso de recursos públicos y, sobre todas las cosas, con el cumplimiento con la palabra empeñada. Ojalá que por fin se cumpla con este compromiso antes de nos alcance la fiesta patronal. Caso contrario, será un año más sin Ludovico, que sigue perdido sin que nadie sepa en donde está.

