Kristell Vargas
La entrada en vigor de la llamada “Ley Silla” ha generado preocupación entre empresarios del sector comercio, servicios y turismo en todo el país, al considerar que provoca incertidumbre operativa y jurídica en miles de centros de trabajo.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO SERVYTUR), San Luis Potosí, advirtió que la nueva disposición podría reducir hasta en un 18.75 % el tiempo efectivo de trabajo y elevar considerablemente los costos operativos.
Aunque la norma reconoce el derecho de los trabajadores a contar con sillas con respaldo y pausas activas durante su jornada laboral, los representantes empresariales señalaron que no se especifican lineamientos técnicos mínimos.
“No hay claridad sobre la frecuencia, duración ni criterios aplicables según el tipo de actividad, lo que obliga a cada centro laboral a determinar por su cuenta los descansos, evaluando riesgos sin un marco normativo definido”, señaló el presidente de la CANACO, Fernando Díaz de León.
Destacó que esta falta de precisión normativa complica la operación de las empresas, que deben equilibrar el cumplimiento de la ley con el bienestar de su personal y la necesidad de mantener la productividad. Rafael Fernández Santos, presidente de CANACO Matehuala, coincidió y agregó que la reducción del tiempo efectivo impacta la planificación de turnos y metas de negocios, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas de Matehuala.
Ejemplificó que en una jornada laboral de 8 horas, si se otorgan dos pausas activas de 15 minutos y un descanso para comida de media hora, se estaría destinando una hora diaria al tiempo no productivo, aunque remunerado. Esto reduce la jornada efectiva a 7 horas, lo que representa solo 42 horas de trabajo productivo semanal, frente a las 48 horas que establece el pago. En algunos casos, las pausas frecuentes podrían reducir la jornada efectiva hasta a 6.5 horas por día.
Ante esta situación, la CANACO solicitó a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emitir de forma urgente lineamientos complementarios que definan tiempos de descanso, criterios diferenciados según el tipo de actividad y mecanismos de implementación gradual. El empresario afirmó que las cámaras empresariales reiteraron su disposición a apoyar el bienestar laboral, siempre que se garantice claridad normativa, proporcionalidad y viabilidad operativa.

