Zaira Quevedo
La Feria Nacional Potosina, FENAPO ha sido testigo de innumerables transformaciones a lo largo de las décadas, pero hay una época que permanece intacta en la memoria de muchos potosinos: los entrañables años ochentas.
Con tan solo un peso de entrada, las familias recorrían la feria entre risas, empujones y apretujones, en un ambiente vibrante donde lo más valioso no era la comodidad, sino la alegría compartida.
En ese entonces, la FENAPO se extendía por espacios emblemáticos como el mercado 400 y lo que hoy conocemos como la Ciudad Judicial. Algunos eventos especiales también se realizaban en el histórico Plan de San Luis, entre Miguel Barragán e Himno Nacional.
Eran tiempos sencillos: de algodones de azúcar, luces de colores, música, juegos mecánicos y paseos inolvidables. Las atracciones estaban repletas de niños y adultos ansiosos por subirse, mientras que la zona ganadera mostraba con orgullo lo mejor del campo potosino.








Los asistentes admiraban un inmenso cohete uno de los símbolos más recordados de la época y degustaban platillos típicos de San Luis y de otros estados, en un festín que celebraba la cultura y el sabor de México.
En el Palenque, junto a la tradicional pelea de gallos, brillaron figuras que hoy son leyenda como: José José, Vicente Fernández y la entrañable Carmelita Salinas, quienes ofrecieron espectáculos memorables que aún se recuerdan con cariño.
La feria, en aquel entonces más céntrica, era accesible para todos los potosinos. Su ambiente era familiar, acogedor y entrañable. La mayoría de la gente llegaba caminando con tranquilidad y emoción de disfrutar la gran fiesta de todos los potosinos, en honor de su santo patrono San Luis Rey de Francia una figura importante en la historia de la ciudad de San Luis Potosí.
Hoy, la FENAPO ha evolucionado en muchos sentidos, posicionándose como una de las ferias más importantes del país, pero el espíritu de aquella Fenapo ochentera sigue vivo en el corazón de quienes la vivieron, como un pedacito imborrable de su historia y de la identidad potosina.
¿Y tú, que recuerdos tienes de los inicios de la Feria Potosina?

