Kristell Vargas
Tras el reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que ubica a San Luis Potosí entre los estados con mayor tasa de desempleo del país, el secretario del Trabajo y Previsión Social del estado, Crisógono Sánchez Lara, restó importancia al indicador y lo atribuyó a factores estacionales y metodológicos.
“El INEGI cumple con su función, pero su metodología incluye a personas que no necesariamente están fuera del mercado laboral”, declaró el funcionario, sin proporcionar datos específicos que respalden su afirmación.
Como ejemplo, mencionó la conclusión del ciclo agrícola en la región Huasteca, conocida como “las afras”, que cada año deja temporalmente sin empleo a miles de jornaleros. También señaló que el fin del ciclo escolar provoca que docentes de escuelas privadas queden sin contrato durante el verano, aunque su eventual recontratación no está garantizada.
Sánchez Lara incluso sugirió que los maestros jubilados podrían estar influyendo en el aumento de la tasa de desocupación, al no desempeñarse en una función activa “como la que su formación permitiría”.
Si bien reconoció el crecimiento de la informalidad como una alternativa ante la pérdida de empleos formales, el titular de la STyPS insistió en que esta situación no refleja una “falta de oportunidades”, desestimando las implicaciones de un mercado laboral marcado por la precariedad y la volatilidad.

