Zaira Quevedo
La noche comenzó con la presentación de su hijo, Ernesto D’Alessio, quien encendió el ánimo del público con su set musical. Enamoró con su voz, baile y Sex appeal cautivando a todas las mujeres.
Los asistentes, aguardaban la aparición de la gran Lupita D’Alessio. Quien lució un traje negro lleno de pedrería.
En su entrada triunfal al escenario, “La Leona Dormida” hizo cantar y vibrar a todos con sus temas más emblemáticos. En dos ocasiones, el público se puso de pie para ovacionarla, reconociendo su talento y trayectoria.






Y como broche de oro, al término de su actuación regresó para interpretar sus temas de desamor y empoderamiento más icónicos “Que ganas de no verte nunca más”, “Hoy voy a cambiar”, “ Mentiras”, aquel que le dio gran proyección en México, Sudamérica y la Unión Americana.
Esta noche los potosinos fueron testigos de un adiós definitivo de Lupita D’Alessio de los escenarios, demostrando la gran artista que es y seguirá siendo.
¡Larga vida para la gran Lupita, una artista que rompió paradigmas en su época!

