Lo que aparenta ser una campaña ciudadana en defensa de los valores morales y familiares en San Luis Potosí encierra, según diversas evidencias, un trasfondo político.
Israel Sánchez Martínez, presidente nacional de la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) y principal impulsor de la fallida cancelación del concierto de Marilyn Manson en la Feria Nacional Potosina (Fenapo), mantiene una relación pública y constante con el alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos.
Con más de seis mil firmas recolectadas contra el evento musical y lonas instaladas en puntos estratégicos de la ciudad, Sánchez Martínez no sólo articula a sectores conservadores; también utiliza sus redes sociales para difundir y respaldar la agenda del edil panista.





Fuentes señalan que detrás de estas acciones hay una estrategia política para frenar o desacreditar actividades que no encajan con la narrativa oficial o que resultan incómodas para el poder local. En esta operación figura también Hugo Liñán, señalado como el responsable de financiar la colocación de las polémicas lonas.
Testimonios de trabajadores detenidos durante la instalación de estos anuncios apuntan directamente a Liñán, revelando el uso de recursos y logística que superan el activismo espontáneo.
La tensión escaló este domingo, cuando frente a la Catedral Metropolitana apareció una cabeza de vaca colocada sobre una lona roja y rodeada de plantas, en lo que fue interpretado como una provocación que profundiza la polarización social.
Esta mezcla de activismo conservador y política partidista pone en duda la autenticidad de la protesta y exhibe cómo figuras públicas y recursos mediáticos pueden ser utilizados para impulsar intereses particulares desde el propio ámbito municipal.
En un contexto donde la libertad artística debería prevalecer, la intervención de operadores políticos bajo el disfraz del moralismo revela una disputa de poder que trasciende el escenario de la Fenapo 2025.
Con información de Quadratín SLP

