Todo comenzó hace apenas cinco meses, en el mes de marzo, presentó molestias que rápidamente se agravaron; el diagnóstico fue devastador, un tumor cancerígeno en el ojo con metástasis pulmonar
A sus apenas ocho años, Emily Sawsan Khaldi Rojas, enfrenta una dura batalla contra un sarcoma ocular, un tipo de cáncer altamente agresivo que no solo ha afectado su ojo, sino que también se ha expandido a sus pulmones. A su lado, su abuela y tutora legal, María Eugenia Rojas Castro, lucha cada día contra el tiempo, la enfermedad y la falta de recursos.
Todo comenzó hace apenas cinco meses, en el mes de marzo, presentó molestias que rápidamente se agravaron. El diagnóstico fue devastador, un tumor cancerígeno en el ojo con metástasis pulmonar, que con el paso del tiempo ahora se ha extendido a los pulmones.
Se le inflamó el ojo a la niña y pensó que era una picadura o un golpe, pero no era nada de eso. Era el inicio de una batalla médica, emocional y económica que aún no termina. Alarmada, la llevó al centro de salud de su localidad, donde una doctora le recomendó trasladarse de inmediato a San Luis Potosí. Al llegar al Hospital Central, el panorama no fue alentador, en urgencias no la recibieron, y en oftalmología le dijeron que “no era urgente”. Fue gracias a una consulta en una clínica privada donde un especialista detectó algo anormal “esto no está bien. Necesitamos estudios urgentes”.
Así fue como, tras análisis especializados, se confirmó el diagnóstico devastador, sarcoma ocular, un tipo de cáncer agresivo que ya amenazaba no solo el ojo de Emily, sino su vida. La menor, fue sometida a una cirugía urgente y luego referida nuevamente al Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto”, donde comenzó su tratamiento de quimioterapia. Su abuela reconoce la atención recibida en el hospital público “aquí me la han atendido súper bien, no le ha faltado medicamento, solo una vez. Estoy muy agradecida. Estoy luchando por eso. No quiero que mi niña sufra más. Ella no se queja, pero sé que le duele”. Además del ojo, el cáncer ya hizo metástasis en los pulmones. Aunque los últimos estudios muestran una leve mejora, Emily sigue con síntomas: dolor, falta de oxígeno, picazón, dificultad para respirar. Sin embargo, sorprende a todos.
“Los doctores me dicen que no saben cómo está de pie. La ven y parece una niña normal. Solo el ojo la delata”.
Para aliviar el dolor, recibe cuidados paliativos y medicamentos especiales. El equipo médico trabaja para mantenerla estable, sin sufrimiento. Desde entonces, ha hecho lo imposible por encontrar atención médica para su nieta. Aunque actualmente recibe quimioterapia en el Hospital Central “Dr. Ignacio Morones Prieto”, buscó otras alternativas ante la urgencia del caso. Fue así como dio con el Dr. Mauricio, en un hospital privado de San Luis Potosí, quien le ofreció una posibilidad de tratamiento más rápido mediante 33 sesiones de radioterapia intensiva.
“El doctor me dijo que al ser tan agresivo el cáncer, debe tratarse sin pausas. Radiación diaria de lunes a sábado, durante mes y medio. No se puede suspender una vez que empieza”, explicó.
Cada semana, el tratamiento representa un gasto de aproximadamente 29,000 pesos. Aunque el médico ya apoyó con 135,000 pesos, la cantidad restante sigue siendo inalcanzable para la abuelita. “Con lo que tengo cubro casi un mes, pero me falta para completar el mes y medio. Y no puedo detener el tratamiento una vez que empiece”.
Por eso ha salido a las calles. Desde su natal municipio de Villa de Reyes hasta la capital potosina, pide ayuda como puede, coloca botes de donación, organiza rifas con objetos donados, y acude a cada espacio donde crea posible reunir fondos.
Emily vive bajo la custodia legal de su abuela “es mi nieta, pero la tengo desde pequeña. Hago todo lo posible porque no sufra. El cáncer que tiene ya le rompió el tabique nasal. Le duele mucho y al estar en la cara, dicen los médicos, el dolor es peor”.
Los doctores son claros, existe la posibilidad de que pierda el ojo parcial o totalmente, pero también hay esperanza. Con el tratamiento adecuado y oportuno, el tumor podría eliminarse, aunque el riesgo de que reaparezca en otro órgano sigue latente.
Para quienes deseen apoyar económicamente a Emily, su abuela proporciona los datos bancarios Spin de Oxxo “4217 4702 7773 3123” y cuenta con los comprobantes médicos necesarios. Además, continúa organizando rifas y actividades solidarias para recaudar fondos. No busca lucrar ni engañar “tengo la orden médica, los documentos, todo lo que han subido también a Facebook. Pero a veces la gente ya no cree. Yo solo quiero que ayuden a mi niña. Ella es una niña alegre, valiente. Lo único que quiero es que tenga una oportunidad, que no viva con ese dolor”.
Con Información de El Sol de San Luis.

