Kristell Vargas
Colectivos de la diversidad sexual en San Luis Potosí exigieron ofrecer una disculpa pública por las declaraciones que consideran ofensivas y discriminatorias contra la comunidad LGBTIQ+, realizadas durante un evento oficial.
#SLP Colectivos de la diversidad sexual en San Luis Potosí exigieron al gobernador Ricardo Gallardo Cardona ofrecer una disculpa pública por las declaraciones que consideran ofensivas y discriminatorias contra la comunidad LGBTIQ+, realizadas durante un evento oficial. pic.twitter.com/Sh3LRSx7V2
— PotosíNoticias (@Potosinoticia01) August 27, 2025
Los activistas advirtieron que expresiones de burla desde el poder no son inocuas, pues legitiman violencias y profundizan los prejuicios que enfrenta esta población. En ese sentido, señalaron que el reconocimiento del error por parte del mandatario estatal es un paso indispensable para iniciar un diálogo real y respetuoso.
Aunque representantes de la Subsecretaría de Derechos Humanos han manifestado disposición para abrir canales de comunicación, los colectivos subrayaron que el tema no debe reducirse a un trámite político. “No estamos haciendo una acción personal en contra de su gobierno o de su partido, se trata de dignidad y derechos humanos”, expresó el activista Andrés Costilla.
Los integrantes de la comunidad recordaron que, si bien el gobierno estatal ha impulsado programas de apoyo a emprendedores LGBTIQ+, no existe un plan integral que atienda de manera estructural las necesidades de este sector, conformado por más de 137 mil personas en el estado. Además, denunciaron que persisten obstáculos en el Registro Civil para formalizar matrimonios igualitarios y el registro de hijos de parejas del mismo sexo, a pesar de que estos derechos ya están garantizados en la ley.
Finalmente, los colectivos hicieron un llamado a la sociedad a no minimizar los discursos discriminatorios, pues advirtieron, “no son bromas, sino la base de un sistema que desemboca en crímenes de odio”. Reiteraron que continuarán organizados y visibles hasta lograr un compromiso gubernamental tangible: “Queremos hechos, no promesas”.

