Felipe Morales
Hace 78 años murió Manolete; desde el primer aniversario de la tragedia hasta ahora han corrido ríos de tinta y ahora de miles de expresiones digitales que han descrito la tragedia y su influencia en la tauromaquia mundial.
Se agolpan los nombres de los protagonistas de la historia: “Islero” el asesino, Manolete, la víctima, la figura y desde la cornada la leyenda; Linares la plaza; Miura la legendaria, la célebre ganadería; Doña Angustias, la madre; Lupe Sino, el amor del “Monstruo”.
Si, el “Monstruo de Córdoba”, el Califa, el torero temerario que se ganó el respeto de toda España y los países del orbe taurino incluyendo desde luego México.


México que le recibió en la Plaza El Toreo y le recibió con una cornada, pais que después lo recibió para inaugurar junto a Procuna y “El Soldado” la Monumental Plaza de Insurgentes: “La México”.
A lo largo de la historia de la tauromaquia se han llorado muchas muertes (solo por mencionar algunas) Joselito “El Galllo”, Espartero, Paquirri, Yiyo…en México, Balderas el que más le ha dolido a los mexicanos.
Hace 78 años un toro cárdeno de nombre “Islero” pasó a la historia como el más famoso, el más tristemente célebre sobre “Perdigon” que mato al “Gallo”; “Perdigon” a Espartero;”Bailaor” a Joselito; “Avispado” a Paquirri; “Burlero” a Yiyo y “Cobijero” a Balderas.
Cada vez que se menciona a Manolete se hace alusión al más grande y emblemático, pero místico y misteriosos toreros de la historia de la Fiesta Brava.

