El municipio de Tancanhuitz concentra la mayoría de casos, con 14 reportes en apenas 3 años
En la Huasteca potosina, las desapariciones no solo impactan a las zonas urbanas: también alcanzan a personas indígenas de comunidades originarias en municipios como Tancanhuitz, Coxcatlán y Huehuetlán.
De acuerdo con información de la Fiscalía Especializada para la Atención de Personas, Pueblos y Comunidades Indígenas, entre enero de 2021 y julio de 2025 se registraron 16 desapariciones de jóvenes indígenas, todos ellos originarios de sus comunidades. El municipio de Tancanhuitz concentra la mayoría de los casos con 14 reportes en apenas tres años. En 2023 fueron cuatro desapariciones —un hombre y tres mujeres—; en 2024 se registraron seis —dos hombres y cuatro mujeres—, mientras que en lo que va de 2025 suman cuatro —un hombre y tres mujeres—.
En Coxcatlán se documentaron dos desapariciones y en Huehuetlán no se abrieron carpetas de investigación. De los 16 casos, 14 personas fueron localizadas con vida y no se reportaron hallazgos sin vida. En todos los expedientes localizados, la Fiscalía determinó “no ejercicio por no hecho punible”, lo que significa que no se encontraron elementos para continuar con una investigación penal.
La totalidad de los casos corresponden a personas indígenas y originarias de sus propias comunidades. Ninguno de los reportes se refiere a personas en tránsito o procedentes de otros estados. La ausencia de acciones penales y la baja judicialización de los casos evidencian una brecha institucional: aunque las desapariciones también afectan a pueblos originarios, estas suelen permanecer fuera del foco público y de las prioridades estatales.
Especialistas en derechos indígenas señalan que esta situación refuerza la vulnerabilidad de comunidades históricamente invisibilizadas, donde además las familias enfrentan barreras lingüísticas y estructurales para exigir justicia.
Con información de El Sol de San Luis

