Mientras los robos a plena luz del día se multiplican en el corazón del Centro Histórico, la Policía Municipal parece ausente o rebasada en la capital potosina. Los comerciantes trabajan con miedo, los visitantes caminan con desconfianza y la autoridad, que debería garantizar seguridad, no ofrece respuestas claras ni resultados visibles.
Es inadmisible que en la zona más vigilada y transitada de la capital reine la impunidad, mientras los uniformados brillan por su ausencia.
Hace unos días se registró el robo de autopartes de un vehículo estacionado en la transitada calle de Arista, paralela a la avenida Carranza, con decenas de personas transitando por ahí y a plena luz del día, sin que la autoridad hiciera su aparición.
La ciudadanía no solo exige mayor presencia policial, sino un cambio de estrategia real, porque la omisión de hoy es el delito de mañana.

