La era de Claudia Sheinbaum ha reactivado la presencia de expresidentes mexicanos en el escenario político. Lejos de ser figuras del pasado, sus intervenciones han logrado movilizar el discurso partidista, polarizar el debate e incluso reavivar tensiones internas en los perfiles políticos. Analistas advierten que estas figuras no deben ser subestimadas y que incluso su efecto podría marcar tendencia en las próximas elecciones.
Lejos del silencio, los panistas son los más activos en reflector. Vicente Fox no se queda callado: lanzó recientemente su podcast Líderes en México, mantiene su Centro Fox y apoya a figuras como Ricardo Salinas Pliego, Lilly Téllez y la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alejandra Rojas de la Vega. Felipe Calderón, por su parte, continúa con críticas al gobierno federal y se plantea regresar a la arena política, aunque aún no define si será bajo la bandera del PAN.
En el PRI, Ernesto Zedillo se ha consolidado como voz crítica de la situación económica y democrática del país, especialmente respecto a la reforma judicial. Enrique Peña Nieto, en tanto, ha reaparecido para opinar sobre la caída del PRI, analizar el papel de AMLO y deslindarse de supuestas denuncias en su contra.
Efecto
Cada intervención provoca reacciones y la presidenta Sheinbaum y el obradorismo no tardan en responder. Tampoco la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, que no duda en lanzar críticas directas. Frente a esto, AMLO mantiene un silencio que llama la atención. Según él, se encuentra en su rancho de Chiapas escribiendo un libro, un dato que la propia presidenta reconoce. Para sus adversarios, sin embargo, el retiro es interpretado como una estrategia para evadir críticas sobre su gestión.
Poder
El analista político Aarón Sánchez añadió que ninguna escuela enseña a ser presidente del país y solo quien ha tenido la oportunidad de gobernar conoce las complejidades del cargo. Por ello, enfatizó que los expresidentes mexicanos son un activo político muy valioso que nadie utiliza. “Ni el propio gobierno, ni los partidos, ni la sociedad misma. Fox, Calderón, Peña Nieto y AMLO tienen experiencias muy valiosas que deberían ser aprovechadas. Ellos conocen aspectos estratégicos y sensibles en la tarea de gobernar”, expuso.
Aunado a ello, indicó que tuvieron éxitos y errores que, vistos a la distancia y despojados de apetitos de poder, pueden servir de referencia a quienes hoy tienen la responsabilidad de gobernar. Analizó en opinión que el simple hecho de conversar con ellos y conocer la circunstancia en que actuaron puede orientar de mejor manera las decisiones políticas en la actualidad.
Consejo
“Debería de existir en México una especie de consejo consultivo honorífico, como un espacio donde el mandatario en funciones pueda conversas e intercambiar opiniones con los expresidentes. Creo que así se solucionarían muchos problemas, muchos errores de gobierno, y la política tendría un mejor cauce para generar resultados útiles para el país”, lanzó.
El analista político Alexandro Méndez añadió que los expresidentes panistas siempre han sido figuras públicas activas. Vicente Fox y Felipe Calderón representan épocas en las que el PAN logró consolidarse como una alternativa de gobierno y, por tanto, siguen siendo un activo político para el partido, aunque existan detractores dentro del mismo.
¿Intromisión?
“López Obrador, en cambio, actúa bajo una lógica distinta. Aunque formalmente se ha retirado, su influencia es evidente. Su hijo forma parte de la estructura de Morena y su círculo más cercano ocupa posiciones clave dentro del gobierno. No hay ausencia, hay una intromisión invisible”, lanzó.
Para Alexandro Méndez, su forma de mantenerse presente no es desde los reflectores, sino desde el control del poder político. En el caso de Peña Nieto, consideró que su distancia parece responder a un pacto tácito de mantenerse al margen, sin escándalos ni declaraciones, a cambio de conservar esa invisibilidad que le evita volver a ser parte de las crisis que marcaron su administración.
Por su parte, el analista político Hugo Sánchez, especialista de la UNAM, indicó que los liderazgos de los expresidentes del PRI y del PAN han resurgido como emergencia ante la ausencia de liderazgos en los partidos actuales.
AMLO
Destacó a los exmandatarios panistas y cómo se habían retirado del panismo al que ellos mismos dañaron con ideas, control y posturas. “Calderón se sumó a Peña Nieto para dinamitar desde dentro del panismo a Ricardo Anaya. El tejido social de la derecha Calderonistas quedó hecho trizas. Ahora regresa con el fantasma del relanzamiento del PAN de Jorge Romero. Cuando el partido que lo hizo presidente, su partido es una” caricatura del pensamiento conservador”, partido al que le da pena definirse como de derecha”, expuso.
Por otro lado, coincidió y señaló que López Obrador más que fantasma de poder, es su espíritu y presencia en el imaginario político de todos los días en el México real. Analizó para El Debate que su proyecto de Nación se va consolidando con las últimas reformas. Por ello, expuso que Morena, en el impulso de la 4T, especialmente de su segundo piso, tiene como soporte el legado de AMLO, que sigue pesando a la distancia.
Con Información de Debate.

