El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que estaría dispuesto a aplicar la Ley de Insurrección, una norma que autoriza el uso de tropas federales para controlar disturbios o actos de rebelión dentro del país.
El anuncio, realizado durante una conversación con periodistas en el Despacho Oval, se produce en medio de tensiones con varios estados gobernados por demócratas que han rechazado la intervención del gobierno federal en asuntos de seguridad local.
Donald Trump sostuvo que recurriría a esa medida en caso de que la violencia en las calles se intensifique o si las autoridades estatales impiden la acción de las fuerzas federales.
Afirmó que la ley existe precisamente para atender situaciones en las que el orden público esté en riesgo y los gobiernos locales no puedan garantizar la seguridad. Sus declaraciones reavivan el debate sobre los límites del poder presidencial y la autonomía de los estados frente a la intervención militar interna.
“Tenemos una ley de insurrección por una razón. Si tuviera que aplicarla, lo haría”, dijo Trump a los periodistas en el Despacho Oval. La declaración se produce luego de que los estados liderados por demócratas de Illinois y Oregón emprendieron acciones legales para bloquear el despliegue de la Guardia Nacional que ordenó el republicano.
“Si la gente estuviera siendo asesinada y los tribunales nos detuvieran, o los gobernadores o alcaldes nos detuvieran, claro que lo haría”, agregó.
Con Información de Debate.

