Este 15 de octubre se cumplen dos años del fallecimiento del licenciado Teófilo Torres Corzo, exgobernador potosino, empresario, político y destacado servidor público cuya memoria permanece viva en la historia de San Luis Potosí y en el corazón de quienes lo conocieron.
Nacido en agosto de 1946, Teófilo Torres Corzo dedicó su vida al servicio público, a la vida empresarial y, sobre todo, a su familia y a su tierra. Militante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), su visión y liderazgo marcaron un antes y un después en la política local y nacional.
Presencia que perdura
A dos años de su fallecimiento, el nombre de Teófilo Torres Corzo sigue resonando con fuerza en San Luis Potosí. No como un recuerdo lejano, sino como un ejemplo vigente de liderazgo, responsabilidad, compromiso y amor por su tierra.
Su legado vive en las instituciones que ayudó a fundar, en las familias que apoyó desde la iniciativa privada, y en el recuerdo de una generación que lo vio enfrentar la adversidad con inteligencia, temple y dignidad.
Fue diputado, senador y gobernador en una de las etapas más desafiantes para San Luis Potosí: al final del movimiento navista, cuando la polarización política y social alcanzaba niveles críticos. En ese contexto, supo tender puentes, restablecer el diálogo y devolver la gobernabilidad al estado. Su capacidad de conciliación, apertura al diálogo y habilidad política fueron ampliamente reconocidas, incluso por sus adversarios.

Un reconocimiento merecido
En agosto de 2025, el Congreso del Estado le otorgó de manera póstuma la Presea al Mérito “Plan de San Luis”, uno de los más altos honores que se conceden a quienes han contribuido de manera significativa al desarrollo del estado. Durante la Sesión Solemne, su familia, amigos y excolaboradores rindieron homenaje al político, al empresario, al padre de familia, pero sobre todo, al ser humano íntegro y generoso.
Un legado institucional imborrable
Su paso por el gobierno dejó huellas profundas. Fue impulsor y creador de instituciones que transformaron la vida política potosina y marcaron precedentes a nivel nacional: el primer Organismo Electoral Ciudadanizado del país, el primer Tribunal Estatal de Justicia Administrativa (TEJA) y la primera Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH). Su trabajo no solo consolidó estructuras democráticas, sino que fortaleció la participación ciudadana y la defensa de los derechos fundamentales.
Como él mismo decía: “Hay que dejar un legado basado en la grandeza de los hombres, para que prevalezcan más allá de su vida terrenal”. Y lo logró. Su legado no se limita a las instituciones; vive también en la memoria colectiva y en las generaciones que hoy disfrutan de un San Luis Potosí más sólido, plural y democrático.
Más allá del político
Torres Corzo también fue un empresario visionario, fundador de diversas empresas que brindaron empleo a cientos de potosinos. Abogado por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y con estudios de Alta Dirección por el IPADE, su compromiso social y profesional fue ejemplar. Ocupó diversos cargos en la procuración de justicia y en la seguridad pública, donde también dejó testimonio de su vocación de servicio.
Hasta sus últimos días, participó activamente en la vida pública, como miembro del Consejo Potosí, espacio donde compartió su experiencia y visión de un México más justo, incluyente y con responsabilidad global.
Hoy, San Luis Potosí honra su memoria y agradece su entrega.

