La calaverita literaria es una composición poética tradicional mexicana que combina el humor, la ironía y la sátira para reflexionar sobre la muerte y los personajes de la vida cotidiana. Escritas generalmente en verso, estas pequeñas obras aparecen durante las celebraciones del Día de Muertos, y se caracterizan por retratar, con ingenio y picardía, a personas vivas como si ya hubieran fallecido, imaginando su encuentro con la “huesuda”. Lejos de ser sombrías, las calaveritas son una muestra de la creatividad popular y de la relación lúdica que el pueblo mexicano mantiene con la muerte.
Presentamos a continuación algunas calaveritas dedicadas a algunos personajes de la vida pública de San Luis Potosí
Dentro de la cultura mexicana, las calaveritas literarias son un reflejo del espíritu festivo que acompaña la conmemoración del 1 y 2 de noviembre. A través de ellas, se reafirma una visión única del ciclo de la vida y la muerte, en la que el recuerdo de los difuntos se celebra con respeto, pero también con alegría. Estas composiciones se han convertido en una forma de expresión artística que trasciende generaciones, al conjugar la poesía popular con el sentido del humor y la identidad nacional, siendo además un vehículo para mantener viva una de las tradiciones más emblemáticas del país.
Más allá de su función festiva, las calaveritas literarias poseen un profundo valor de crítica social y política. Desde el siglo XIX, han servido para señalar con agudeza los abusos de poder, las desigualdades y las contradicciones de la sociedad mexicana, sin recurrir a la confrontación directa. Su trascendencia histórica radica en esa capacidad de decir lo indecible mediante la burla, conservando su vigencia como un medio popular de expresión que, año con año, invita a reflexionar —entre risas y versos— sobre la mortalidad, la justicia y la condición humana.























