Kristell Vargas
Ante la próxima edición del Buen Fin 2025, el delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) en San Luis Potosí, Edgar Ríos Delgado, exhortó a la ciudadanía a realizar compras planeadas y conscientes, evitando dejarse llevar por ofertas momentáneas que podrían afectar su economía.
“Es fundamental que los consumidores identifiquen sus necesidades reales y ajusten su presupuesto mensual, considerando incluso posibles emergencias”, subrayó el funcionario, al invitar a priorizar la organización financiera sobre los impulsos de consumo.
Ríos Delgado recordó que durante el Buen Fin del año pasado se recibieron cerca de diez quejas, principalmente por establecimientos que no respetaron los precios anunciados. Para atender este tipo de situaciones, Profeco dispone de un equipo especializado en conciliación, asesoría jurídica y verificación comercial, capacitado para brindar atención inmediata y resolver los conflictos de manera efectiva.
Para prevenir irregularidades, el delegado recomendó comparar precios con anticipación y documentar la información de las ofertas, además de aprovechar herramientas digitales como Concilianet y la Biblioteca Virtual de Profeco, plataformas que facilitan la revisión de promociones y la comparación entre distintos comercios.
Durante el operativo del Buen Fin, se instalarán módulos fijos en tres plazas comerciales de la capital potosina, mientras que personal de Profeco realizará recorridos de supervisión en otras zonas de alta afluencia. Todo el personal participará uniformado y con la facultad de intervenir ante cualquier práctica abusiva que vulnere los derechos del consumidor.
Asimismo, Ríos Delgado adelantó que se reforzará la vigilancia sobre los establecimientos que pudieran modificar precios antes o durante el Buen Fin, con el propósito de garantizar que los descuentos sean auténticos y no se incurra en engaños.
Finalmente, el delegado instó a la población a reportar cualquier irregularidad de inmediato y a seguir las recomendaciones de la dependencia. “La vigilancia constante y la participación informada de los consumidores son esenciales para que las compras sean seguras, transparentes y verdaderamente benéficas”, concluyó.

