Felipe Morales
Ante una excelente entrada se celebró la corrida de toros con la que se conmemoro el 130 aniversario de la Plaza Monumental el Paseo.
Los toros de Peñalba se dejaron meter mano y de buena presencia.
El rejoneador Jorge Hernández tuvo una noche para el olvido, con división de opiniones en su primero y silencio en su segundo pese a todo faenas de calidad.
Guillermo Hermoso cortó las dos orejas de su primer enemigo, una bien ganada otra un obsequio del juez.
El español Borja Jiménez demostró porqué es una de las grandes figuras con un toreo pleno de técnica y oficio; metió a su muleta a un toro distraído para realizar la faena y cortar una oreja; en su segundo un astado débil lo llevó a más de media altura en cada pase para que no cayera, salió al tercio.
Arturo Gilio refrendo su triunfo de la Feria al cortar oreja a su primer toro y a su segundo con faenas de valor y clase con sendas estocadas.
Al inicio de la corrida la afición se unió en una cerrada ovacion en memoria del ganadero potosino Gerardo Labastida fallecido recientemente.











