La Glorieta del Real Inn, en la zona poniente de San Luis Potosí, se ha convertido en uno de los puntos viales más peligrosos de la ciudad, mientras que la administración de Enrique Galindo sigue sin ofrecer soluciones efectivas ni información pública precisa sobre la magnitud del problema. Aunque no existe una cifra oficial del Ayuntamiento sobre el número de accidentes registrados en lo que va del 2025, organizaciones ciudadanas estiman al menos 14 siniestros en los últimos meses, varios de ellos con daños materiales considerables y afectaciones severas al tráfico.
En redes sociales, la indignación va en aumento. Un ciudadano denunció que la glorieta “frente al Real Inn en Lomas en este año lleva más de 14 accidentes con daños considerables, y el barandal que prometieron no lo han colocado”. Señaló que cada vez que ocurre un accidente, “le cobran el barandal a los involucrados y solo lo cobran pero no lo ponen”. El mensaje concluye con un reclamo directo al alcalde: “Ya esto es una burla, señor presidente Galindo. Esto se convierte en un fraude porque lo cobran y no lo ponen. Y no solo se puede decir que es fraude: si hay alguna muerte, se podría decir que es cómplice por no ponerlo”.
A pesar de estos señalamientos, la autoridad municipal sostiene que la cantidad de siniestros en la zona es “baja”, afirmando que se registran entre tres y cuatro accidentes al mes. El director de la corporación vial, Villa Gutiérrez, asegura que la presencia operativa es constante en horas pico y atribuye los percances a la distracción y desesperación de los conductores. Sin embargo, estas explicaciones no responden al reclamo ciudadano sobre la falta de infraestructura prometida ni a la necesidad de intervenciones más profundas en una vialidad señalada año con año como punto crítico.
La Glorieta Real Inn no es la única zona con alta incidencia de accidentes. Otros cruceros conflictivos como Cordillera de los Andes con Periférico Sur, Salvador Nava con Mariano Jiménez, el distribuidor del Libramiento Oriente, la Glorieta Benito Juárez, Avenida Universidad, así como tramos de Avenida 57, también figuran entre los puntos con mayor riesgo vial en la capital potosina. La persistencia de estos focos rojos evidencia una estrategia municipal insuficiente para prevenir accidentes y reducir los riesgos para los automovilistas y peatones.
Mientras las autoridades insisten en que el problema recae principalmente en el comportamiento de los conductores, la ciudadanía exige medidas reales: infraestructura funcional, señalización adecuada y el cumplimiento de compromisos como la instalación del barandal en la Glorieta del Real Inn. Cada nuevo accidente refuerza la percepción de que la administración de Enrique Galindo no ha logrado enfrentar una crisis vial que se agrava, y que requiere mucho más que operativos temporales o declaraciones justificatorias.

