Perla Ponce
Este 8 de diciembre, San Luis Potosí revive de forma discreta pero significativa la tradición del Día de la Inmaculada Concepción, fecha que también da origen al popular “Día de las Conchitas”, una celebración que muchas familias asocian con mujeres llamadas Concepción, Conchita o Concha. Aunque con el tiempo ha perdido la fuerza de antaño, la costumbre sigue presente en barrios, templos y hogares donde aún se recuerda el simbolismo mariano que marcó la vida cotidiana del México virreinal.
La conmemoración tiene su raíz en la doctrina católica que establece que María fue concebida sin pecado original, un principio que definió buena parte de la estética, la iconografía y la devoción popular durante los siglos XVII y XVIII. En San Luis Potosí, este legado permanece visible en retablos, cúpulas y archivos conservados en templos históricos y en espacios como el Museo Regional Potosino, donde la figura de la Inmaculada continúa siendo referente artístico y cultural.
Más allá de su dimensión religiosa, especialistas destacan que la fecha se ha convertido en una expresión de catolicismo popular, donde la devoción convive con prácticas familiares y con una memoria colectiva transmitida de generación en generación. Para muchas mujeres llamadas Concepción, este día sigue siendo motivo de celebración, felicitaciones y pequeñas reuniones que mantienen viva una identidad afectiva y cultural.
Hoy, el Día de las Conchitas funciona menos como una fiesta masiva y más como un recordatorio del papel que el simbolismo mariano ha tenido en la construcción del patrimonio potosino. Su permanencia revela cómo las festividades religiosas, incluso en su versión más cotidiana, continúan tejiendo vínculos entre historia, arte y tradición en la vida contemporánea de la ciudad.

