La propuesta aplicará nuevos aranceles -en su mayoría hasta 35%- a las importaciones de miles de productos, entre ellos, automóviles, autopartes, textiles, ropa, plásticos y acero procedentes de China, India, Corea del Sur, Tailandia e Indonesia.
El Senado de la República aprobó un incremento de aranceles de hasta el 50% a partir del próximo año a miles de productos importados de China y otros países de Asia.
Esta medida busca fortalecer la producción nacional y abordar desequilibrios comerciales, a pesar de una fuerte resistencia de grupos empresariales locales y gobiernos involucrados.
La propuesta, que primero fue avalada por la Cámara de Diputados, aplicará nuevos aranceles -en su mayoría hasta 35%- a las importaciones de miles de productos, entre ellos, automóviles, autopartes, textiles, ropa, plásticos y acero procedentes de China y otras naciones, mayormente asiáticas, que no tienen un tratado comercial con México, como India, Corea del Sur, Tailandia e Indonesia.
La Secretaría de Economía presentó la iniciativa en septiembre, pero tuvo dificultades para obtener un amplio apoyo en la Cámara de Diputados, a pesar de que Morena y sus aliados cuentan con una amplia mayoría.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirma que la medida busca fortalecer la producción nacional y abordar los desequilibrios comerciales con China.
Sin embargo, analistas y el sector privado afirman que los objetivos más importantes son apaciguar al gobierno de EU antes de la próxima revisión del acuerdo comercial de Norteamérica (TMEC) y asegurar 3 mil 760 millones de dólares adicionales en ingresos gubernamentales el próximo año, mientras México busca seguir reduciendo su déficit fiscal.
“Por una parte, se protegen algunos sectores productivos locales que se ven en desventaja frente a los productos chinos. Se protege el empleo también”, dijo el senador del Partido Acción Nacional (PAN), Mario Vázquez.
“Pero, en contraparte, (…) el arancel es un impuesto adicional que pagan los ciudadanos cuando compran un producto. Y son recursos que llegan al Estado. Habría que saber para qué los van a utilizar. Ojalá que se fortalezcan esas cadenas productivas en el país”, agregó.
La iniciativa aprobada el miércoles es más flexible que el proyecto de ley original, que se estancó en la Cámara de Diputados este otoño ante la intensa oposición de China y grupos empresariales.
De las alrededor de mil 400 fracciones arancelarias, la mayoría corresponden al sector textil, vestido, siderúrgico, autopartes, plástico y calzado. En alrededor de dos terceras partes de las fracciones, las tarifas propuestas se redujeron respecto a la iniciativa inicial.
Con información de Aristegui Noticias.

