Isabel García
San Luis Potosí enfrenta actualmente una alta carga vehicular, particularmente en los accesos a la Zona Industrial y en la carretera 57, una situación que, si bien ya genera afectaciones diarias, aún permite diseñar estrategias de movilidad más eficientes antes de llegar a escenarios críticos, advirtió el investigador de la Facultad del Hábitat de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Benjamín Alba Fuentes.
El especialista señaló que, bajo las condiciones actuales de la zona metropolitana, no resulta viable aplicar un esquema de restricción vehicular como el “Hoy No Circula”, al tratarse de una medida que no ataca el origen del problema y que, en otros contextos, ha provocado efectos contrarios a los esperados.
Explicó que este tipo de programas, diseñados inicialmente con fines ambientales en grandes metrópolis, terminaron incentivando la compra de más vehículos, lo que incrementó la saturación vial en lugar de reducirla.


“San Luis Potosí todavía no se encuentra en ese nivel de colapso y tiene margen para actuar con planeación”, apuntó.
Alba Fuentes detalló que uno de los principales factores de congestión es la concentración de los desplazamientos diarios hacia la Zona Industrial, donde la mayoría de los trayectos confluyen en un mismo nodo vial, lo que genera cuellos de botella constantes.
Ante este escenario, el investigador consideró prioritario redistribuir los flujos vehiculares, fortalecer las vialidades alternas ya existentes y avanzar en una reorganización integral de la red urbana, tareas que recaen principalmente en los gobiernos municipales.
Entre las acciones necesarias, mencionó la optimización de sentidos de circulación, la recuperación de carriles invadidos por estacionamientos informales y una mejora sustancial en la señalización vial.
Asimismo, advirtió que plantear la movilidad como una competencia entre transporte público, automóvil y ciclistas es un error. Por el contrario, subrayó que el reto está en construir un sistema complementario, donde proyectos como MetroRed, las vialidades estratégicas y el transporte privado funcionen de manera articulada.
Por último, el académico alertó que sin una Ley de Movilidad plenamente operativa y sin coordinación efectiva entre los tres niveles de gobierno, cualquier acción aislada tendrá un impacto limitado y no resolverá de fondo la problemática vial que enfrenta la capital potosina.

