Isabel García
Automovilistas que acuden al Centro Histórico de San Luis Potosí enfrentan cada vez con mayor frecuencia una situación que genera incomodidad, temor y riesgo para sus vehículos: la presencia descontrolada de lavacoches que se han apropiado de calles y espacios de estacionamiento sin ninguna regulación visible.
Durante un recorrido realizado por este medio, se constató que en diversas vialidades y zonas de aparcamiento, los lavacoches abordan de manera insistente a los conductores, incluso antes de que desciendan del vehículo, generando presión para que acepten el servicio de lavado o “cuidado” del automóvil.
Automovilistas señalaron que el principal temor es que, al negarse, sus vehículos puedan ser objeto de daños, rayones o algún tipo de represalia, lo que convierte el estacionarse en el Centro Histórico en una experiencia de estrés más que de comodidad.



En varios casos, ciudadanos denunciaron que algunos lavacoches reaccionan con molestia, reclamos o actitudes intimidantes cuando se les dice que no se requiere el servicio, situación que agrava la percepción de inseguridad en una zona que debería ser turística y familiar.
Pese a que esta práctica se ha vuelto cotidiana, no se observa presencia ni acciones del Ayuntamiento de San Luis Potosí para regular o atender esta problemática.
La omisión de la autoridad municipal ha permitido que estas actividades se extiendan sin control, afectando directamente a quienes acuden al Centro Histórico a trabajar, comprar o realizar trámites.
Ciudadanos consideran que esta situación pone en riesgo el patrimonio de la población y exigen una intervención inmediata que garantice orden, seguridad y libre tránsito en las calles del primer cuadro de la ciudad.

