La cancelación de la edición 2025 de la Feria Regional de Matehuala parece exhibir la improvisación con la que las autoridades municipales estarían manejando uno de los eventos más importantes para la vida social y económica del municipio. En rueda de prensa encabezada por Jorge Iván Rodríguez, director de la Fenapo; Gustavo Salazar, subdirector del organismo, y el presidente municipal Raúl Ortega Rodríguez, se informó que por “cuestiones técnicas y logísticas” no se llevará a cabo la feria en las fechas tradicionales, del 26 de septiembre de 2025 al 6 de enero de 2026.
Aunque los funcionarios justificaron la decisión como parte de un “ejercicio de planeación responsable” que busca priorizar la calidad y la experiencia del público, lo cierto es que la determinación se da a pocos días del arranque previsto, lo que contradice cualquier argumento de previsión. Las autoridades señalaron que la feria solo será “pospuesta por unos días” para cumplir con las expectativas de los asistentes, sin precisar nuevas fechas ni explicar con claridad cuáles fueron las fallas que llevaron a esta cancelación de último momento.

El anuncio contrasta con los hechos observados en los terrenos de la Ferema, donde tradicionalmente se instala la feria desde hace varias décadas. Fuentes regionales confirmaron que incluso ya se encontraba en montaje la rueda de la fortuna y habían comenzado a arribar los juegos mecánicos; sin embargo, tras permanecer apenas algunas horas en el lugar, los operadores comenzaron a desinstalar y retirarse, confirmando que el evento no se realizará en el periodo habitual.
Esta situación no solo afecta la credibilidad del gobierno municipal, sino que impacta directamente a comerciantes, prestadores de servicios y a la economía local, particularmente en una temporada en la que Matehuala registra una alta afluencia de paisanos y visitantes. La cancelación de la feria en sus fechas tradicionales deja en evidencia la falta de coordinación y planeación del Ayuntamiento, que ahora promete anunciar “a la brevedad” nuevas fechas, mientras la incertidumbre y las pérdidas ya comienzan a acumularse en el Altiplano potosino.

