El alcalde de la capital, Enrique Galindo, admitó públicamente la existencia de corrupción dentro de su administración, luego de que trascendiera que en la nómina municipal aparece su propio hermano, así como familiares directos de su esposa, Estela Arriaga, quienes estarían adscritos a la nómina del DIF municipal. Este reconocimiento, que encendió de inmediato la conversación pública, colocó nuevamente en el centro del debate el tema del nepotismo y la congruencia en el discurso oficial contra las malas prácticas en el servicio público.
A esta supuesta admisión se sumarían otros casos polémicos que han marcado a la actual administración, como el del caso Rich y los señalamientos de corrupción que han alcanzado a la totalidad de la Dirección de Protección Civil municipal. Pese a la gravedad de los hechos señalados en distintos momentos, hasta ahora no existe una sola persona sujeta a investigación formal ni denuncia presentada ante la Fiscalía, lo que ha generado críticas por una aparente falta de consecuencias administrativas o penales.
No obstante, es importante aclarar que esta nota se trata de una broma con motivo del Día de los Santos Inocentes, una tradición que invita a la sátira y al humor, sin que el contenido aquí expuesto deba tomarse como información real o confirmada.Inocente palomita que te dejaste engañar

