Autoridades confirmaron el fallecimiento de varios menores que permanecían hospitalizados tras presentar un grave cuadro de presunta intoxicación alimentaria en la ciudad de Monterrey, Nuevo León.
De acuerdo con los primeros reportes y el testimonio de la madre, el pasado lunes la familia habría consumido pollo adquirido en una sucursal de KFC ubicada en la zona Solidaridad. La mujer señaló que algunas piezas parecían recalentadas y de tamaño reducido; pese a ello, parte del alimento fue ingerido.
Al día siguiente, los menores comenzaron a presentar vómitos y diarrea, síntomas que se intensificaron el miércoles con fiebre, vómitos constantes y malestar general, motivo por el cual fueron trasladados de urgencia al Hospital Metropolitano.
A pesar de recibir atención médica, las autoridades confirmaron posteriormente el fallecimiento de los menores. El caso ya es investigado por las instancias correspondientes para determinar las causas exactas de la intoxicación y deslindar responsabilidades.
Hasta el momento no se ha emitido un posicionamiento oficial por parte de la empresa involucrada.

