Isabel García
La proliferación de grafitis en calles, fachadas y espacios públicos de la capital potosina refleja una vez más la falta de control, vigilancia y acciones reales por parte del Ayuntamiento de San Luis Potosí, pese a los discursos oficiales sobre el mejoramiento de la imagen urbana.
Ciudadanos de la calle Sebastián Lerdo de Tejada, ubicada en pleno Centro Histórico, denunciaron que esta zona se encuentra prácticamente olvidada por las autoridades municipales, lo que ha permitido que muros y edificios sean constantemente vandalizados sin consecuencia alguna.
Aseguran que la ausencia de vigilancia facilita que personas realicen pintas a cualquier hora, deteriorando un área considerada patrimonio y de alto valor histórico.
Vecinos señalaron que los grafitis representan una mala imagen para el Centro Histórico y afectan directamente a comerciantes, residentes y visitantes, quienes perciben un entorno descuidado e inseguro. A pesar de ello, no existen brigadas permanentes de limpieza ni estrategias efectivas para frenar el problema.





Aunque el Ayuntamiento de San Luis Potosí, encabezado por el alcalde Enrique Galindo Ceballos, ha asegurado en diversas ocasiones que se realizan acciones para mejorar la imagen de la ciudad, la realidad en las calles contradice ese discurso. Miles de grafitis continúan apareciendo en distintos puntos de la capital, sin sanciones visibles ni operativos preventivos.
La falta de intervención por parte de las áreas responsables, como Seguridad Pública y las direcciones encargadas de imagen urbana, ha convertido el vandalismo en una constante, dejando en evidencia una administración municipal rebasada o desinteresada en atender una problemática que daña la identidad y el atractivo de la ciudad.

