Isabel García
Mientras San Luis Potosí enfrenta problemas urgentes de inseguridad, servicios públicos deficientes y denuncias de corrupción sin resolver, el alcalde Enrique Galindo Ceballos optó por incluir en viajes internacionales a un funcionario señalado por presuntos abusos y con un proceso de juicio político en curso, lo que ha generado fuertes críticas por el uso discrecional de recursos públicos y la protección política desde el Ayuntamiento capitalino.
La ex trabajadora municipal Martha Erika Tapia cuestionó duramente la decisión del edil de llevar al regidor Jorge Alberto Zavala a ciudades como Madrid y Barcelona, bajo el argumento de su participación en la Feria Internacional de Turismo, pese a los señalamientos graves que pesan en su contra y que, hasta el momento, no han sido esclarecidos por la autoridad municipal.
Tapia lamentó que Galindo no solo minimice las acusaciones, sino que además premie y exhiba en escenarios internacionales a perfiles señalados por presuntas irregularidades, lo que dijo, refleja un patrón de encubrimiento, privilegios y protección política, mientras las víctimas enfrentan despidos, represalias y silencio institucional.

La denunciante recordó que, a mediados de 2025, fue despedida de manera injustificada tras señalar a Zavala de presuntamente exigir a trabajadores municipales identificados con el PRD entregar parte de su salario como condición para conservar su empleo.
A pesar de haber presentado documentación y pruebas, el alcalde calificó el caso como un “asunto entre particulares”, evadiendo cualquier responsabilidad institucional.
Entre los señalamientos más delicados, Tapia afirmó que su hija habría sido obligada a firmar contratos y una declaración patrimonial, pese a no haber laborado nunca en el Ayuntamiento, apareciendo en nómina con un salario que según la denuncia, era cobrado por el propio regidor mediante una tarjeta bancaria.

A más de medio año de que estos hechos fueron expuestos públicamente, no existe sanción, investigación concluida ni postura clara del gobierno municipal.
Por el contrario, Zavala continúa participando en actividades oficiales y viajes internacionales financiados con recursos públicos, mientras las denuncias permanecen congeladas y sin respuesta.
Para la ex trabajadora, el mensaje del alcalde es claro, impunidad para los cercanos al poder y castigo para quien se atreva a denunciar.
“Mientras la ciudad enfrenta carencias y problemas reales, el Ayuntamiento prefiere gastar en viajes y proteger a funcionarios cuestionados, en lugar de rendir cuentas”, sentenció.

