Isabel García
La violencia continúa golpeando a la capital potosina sin que la estrategia de seguridad del Ayuntamiento de San Luis Potosí, encabezado por el alcalde Enrique Galindo Ceballos, logre contenerla.
Un joven motociclista fue asesinado a balazos sobre la carretera que conduce a Peñasco, un hecho que volvió a evidenciar la fragilidad de la seguridad en la ciudad.
El cuerpo de la víctima quedó tendido sobre el asfalto con múltiples impactos de arma de fuego, en una zona ubicada cerca del Periférico Norte y de la entrada al basurero municipal.
Tras el reporte ciudadano, autoridades acudieron únicamente para confirmar el fallecimiento, sin que hasta el momento se haya informado sobre personas detenidas, responsables identificados o un móvil claro del crimen.
El homicidio se suma a una serie de hechos violentos que se han registrado en distintos puntos de la capital, muchos de ellos en vialidades transitadas y a plena luz del día, lo que ha incrementado la percepción de inseguridad entre la población.
Habitantes de la zona señalaron que la presencia policial es mínima, a pesar de tratarse de un corredor vial importante.
Mientras el Ayuntamiento presume operativos, patrullajes y resultados en materia de seguridad, la realidad en las calles refleja una ciudad donde los crímenes continúan ocurriendo sin consecuencias visibles.
Para ciudadanos y automovilistas, el asesinato del motociclista no es un hecho aislado, sino una muestra más de que la violencia sigue avanzando sin control efectivo.
La falta de información oficial, la ausencia de detenidos y la reiteración de hechos similares han generado críticas hacia la administración municipal, que hasta ahora no ha logrado brindar certeza ni tranquilidad a los potosinos, quienes exigen acciones reales y no solo discursos ante una situación que se agrava día con día.

