Las bajas temperaturas, las lluvias invernales y la desnutrición continúan provocando muertes en la Franja de Gaza, a pesar de que el alto el fuego se mantiene desde hace cuatro meses. Autoridades sanitarias palestinas reportaron que al menos diez niños han fallecido por hipotermia desde el inicio del invierno.
En las últimas 24 horas, un bebé de tres meses murió a causa del frío severo en el hospital Mártires de Al Aqsa. Médicos advirtieron que los niños, en especial los recién nacidos y prematuros, son los más vulnerables debido a sus bajas reservas de energía.
Organismos internacionales informaron que cientos de miles de personas permanecen desplazadas en campamentos, expuestas a lluvias, viento y temperaturas extremas, lo que ha agravado la crisis humanitaria en la región.
con información del Universal


