Zaira Quevedo
En el museo Federico Silva se inaugurará la obra “La vida, un suspiro” del artista español Ramón Vázquez Amor, nos coloca frente a una verdad esencial: la vida es un tránsito breve, intenso y profundamente humano. En un solo gesto plástico se condensan las etapas que nos constituyen la niñez, la juventud y la vejez no como fragmentos aislados, sino como una continuidad sensible en la que cada experiencia deja huella.
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— PotosíNoticias (@Potosinoticia01) February 5, 2026
En estas piezas habitan los contrastes inevitables de la existencia: los altibajos que nos moldean, las alegrías que nos impulsan, las insatisfacciones que nos cuestionan, los logros que celebramos y los decesos que nos obligan a mirar hacia dentro. Todo ello se manifiesta no desde la literalidad, sino desde la emoción, desde esa zona íntima donde el arte logra decir lo que las palabras apenas sugieren.
La madera, trabajada con una técnica magistral, se convierte aquí en un organismo vivo. Cada veta parece guardar memoria; cada corte es una decisión consciente que dialoga con el tiempo, con el cuerpo y con la fragilidad de la condición humana. No es solo materia tallada: es experiencia, es tránsito, es suspiro.


Ramón Vázquez Amor es un escultor autodidacta, nacido en Barakaldo, España, y residente en Aguascalientes. Desde niño encontró en la madera una forma natural de expresión, desarrollando una práctica intuitiva y profundamente personal.
Su obra nace del momento, del estado de ánimo y de la forma viva de los troncos, a los que devuelve una segunda vida a través del tallado tridimensional. Más que esculpir, transforma; rescata aquello que podría desaparecer y lo convierte en memoria, emoción y presencia.
La inauguración se llevará a cabo este 6 de febrero a las 21:00 horas en el Museo Federico Silva. Una obra que se siente, se mira y se vive.
¡No te la puedes perder!

