Isabel García
El malestar entre trabajadores del Ayuntamiento de San Luis Potosí crece ante lo que califican como un retroceso en el servicio médico municipal, pese a que el alcalde Enrique Galindo Ceballos ha insistido públicamente en que el nuevo esquema de atención es superior al anterior.
De acuerdo con denuncias difundidas por la organización Ciudadanos Observando y por los propios empleados, el cambio en el modelo de atención ha generado limitantes en la cobertura, trámites más complejos y, en algunos casos, la suspensión de tratamientos esenciales.
Uno de los señalamientos más graves es la exclusión del servicio de hemodiálisis, procedimiento indispensable para personas con insuficiencia renal.
Trabajadores afectados advierten que no se trata de consultas menores, sino de un tratamiento vital cuya ausencia pone en riesgo la salud y la vida de quienes lo requieren.
A ello se suman reportes de restricciones en el área de psiquiatría, donde aseguran que la atención a la salud mental ha quedado relegada, pese a tratarse de un aspecto fundamental del bienestar integral de los empleados.
Los trabajadores recuerdan que son ellos quienes sostienen la operación diaria del municipio y que, en su momento, respaldaron con su voto la continuidad del actual gobierno municipal.
La atención médica forma parte de los derechos laborales fundamentales y constituye una obligación patronal. De no atenderse las inconformidades y restituirse los tratamientos suspendidos, advierten que las consecuencias podrían ser graves tanto en el ámbito laboral como en la salud de las familias afectadas.

