Isabel García
La inconformidad crece en el Mercado Hidalgo, ya que comerciantes y trabajadores del emblemático centro de abasto denunciaron lo que consideran una política municipal enfocada más en la recaudación que en el fortalecimiento de la economía local.
Los locatarios han señalado en redes sociales que la operación del sistema de parquímetros en el Centro Histórico se ha vuelto un obstáculo para la actividad comercial, particularmente por la colocación inmediata de inmovilizadores vehiculares sin margen de tolerancia.
De acuerdo con los inconformes, el personal encargado de supervisar el pago de estacionamiento instala “arañas” a los vehículos sin previo aviso ni oportunidad para regularizar el pago, lo que ha generado molestia entre clientes y visitantes.
La situación ha generado tensión en el primer cuadro de la ciudad, donde el comercio enfrenta además otros desafíos como la percepción de inseguridad y la disminución del flujo de compradores.
Las críticas se dirigieron directamente hacia el alcalde Enrique Galindo Ceballos, a quien responsabilizan de impulsar una estrategia que, aseguran, prioriza la aplicación de multas sobre el diálogo con el sector comercial.
Los locatarios sostienen que no se oponen al ordenamiento vial, pero exigen sensibilidad y esquemas que permitan la permanencia de clientes sin afectar la actividad económica.

