Separaron de su cargo a Edgar Huerta Ortiz, director del Hospital General de Macuspana, y a otros directivos del área administrativa del lugar, luego de que personal médico colocó a un recién nacido una botella de plástico como campana cefálica.
Durante una conferencia de prensa, el coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Tabasco, Manuel Adalberto Pérez Lanz, informó que se tomó dicha medida mientras se investiga la causa de la falta insumos en el hospital.
“Se hicieron y se hacen las investigaciones pertinentes, donde se está documentando si existía deficiencia de ese tipo de insumo, desde cuándo existía y si se había hecho el trámite adecuado administrativo”, dijo Pérez Lanz.
¿Qué ocurrió en el Hospital General de Macuspana?
De acuerdo con el funcionario, el bebé presentó un cuadro de estrés respiratorio leve, tras nacer por parto normal, por lo que el personal médico usó los insumos que tenía a su alcance para atender al menor del municipio de Tila.
Señaló que el personal adaptó un garrafón pequeño como campana cefálica, que es un dispositivo utilizado para la oxigenoterapia en recién nacidos, que necesitan apoyo respiratorio adicional.
“Es un insumo que adaptó enfermería y el pediatra para la oxigenación del niño”, dijo el coordinador estatal del IMSS-Bienestar en Tabasco.
Asimismo, informó que también se realizarán auditorías a los 503 centros de salud en Tabasco, y las primeras se realizarán en los que están ubicados en zonas marginadas.
Con información de: Radio Fórmula

