Las autoridades de Estados Unidos emitieron una alerta financiera por el robo de combustible y su tráfico a territorio estadounidense por parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y otras organizaciones. ¿Cómo le huachicolean los criminales a Pemex? Te contamos.
Además, la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) sancionó a César Morfín Morfín, alias El Primito, así como a sus hermanos Álvaro Noé y Remigio, todos ellos relacionados con el CJNG y el robo de crudo y combustible.
“El robo de combustible y el contrabando de petróleo crudo son fuentes de ingresos para la actividad narcoterrorista del CJNG, lo que les proporciona una lucrativa fuente de ingresos y les permite causar estragos en México y Estados Unidos”, aseveró el secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent el día de ayer.
La OFAC también sancionó a las empresas SLA Servicios Logísticos Ambientales y Grupo Jala Logística por operar directa o indirectamente para el Primito y por verse involucradas en el contrabando de estos materiales.
El CJNG, cuyo líder es Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, y otras organizaciones criminales le roban combustible y petróleo crudo a Petróleos Mexicanos (Pemex), principalmente sobornando a empleados, pero también con perforaciones en ductos, robos a refinerías, así como el secuestro a camiones cisterna y amenazas a otros empleados de Pemex.
Una vez que obtienen las sustancias, los cárteles se las llevan a territorios bajo su control, los cuales son centros de distribución de petróleo y gas natural, como Veracruz, Altamira y Monterrey, refieren las autoridades estadounidenses.
El crudo se traslada hacia Estados Unidos en camiones cisterna, que están etiquetados como aceite usado u otros materiales que se usan en la refinación; de esta manera evitan la revisión, evaden impuestos y regulaciones.
“Una vez entregado el petróleo crudo robado, los importadores estadounidenses lo facturan y lo venden en nombre de los cárteles como petróleo crudo West Texas Intermediate (WTI) y otros tipos de petróleo crudo con un gran descuento a intermediarios externos cómplices en Estados Unidos y en jurisdicciones extranjeras”, indicó el Departamento del Tesoro en su alerta.
Ya en EU, el combustible se entrega a empresas estadounidenses, mismas que lo venden a menores precios a otras empresas de ese país o a otros, como Japón, India, zonas de África u otras naciones que desconocen su origen ilegítimo.
Las compañías estadounidenses pueden llegar a obtener más de 5 millones de dólares tan sólo en ganancias por cada envío de crudo desde Estados Unidos a otros países con varios buques petroleros cada mes.
Una vez que el crudo robado se ha vendido, las empresas estadounidenses reciben los pagos mediante transferencias bancarias nacionales e internacionales. Esas compañías posteriormente les transfieren dinero a otras empresas estadounidenses o mexicanas controladas por intermediarios mexicanos, que posteriormente les pagan a los cárteles de la droga.
Con información de: Radio Fórmula

