Marcela Loyola
El ex diputado Edgardo Hernández Contreras pidió que, el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra, se separe del cargo hasta que aclare estos asuntos legales que enfrenta para no afectar a la Máxima Casa de Estudios Potosina.
Expuso que, más allá de los hechos con apariencia de delito que se les señalan al rector como a otras personas, incluso la abogada general de la Universidad, deben de salir a dar la cara públicamente, pues resulta inapropiado ante la comunidad universitaria, y ante la propia ciudadanía, que la calidad moral del rector esté en tela de juicio.
“La investidura del Rector, no puede estar manchada de acusaciones, no nos imaginamos al Rector acudiendo a comparecer ante el agente del Ministerio Público, aportando pruebas, rindiendo declaraciones, etcétera”, aseveró.
Hernández Contreras manifestó que, una vez abierta la carpeta de investigación, es obligación de la Fiscalía, continuar con la prosecución e investigación de los hechos señalados, “por lo que respecta al Rector y a todos los demás denunciados, eso no se puede omitir, todos tendrán que acudir ante el agente del Ministerio Público a rendir su declaración, cuantas veces sean citados, quizá lo más apropiado y decente, es que pida licencia el Rector a sus funciones, y se separe del cargo en lo que enfrenta la denuncia penal”.
Consideró que, el silencio sepulcral, del secretario general de la universidad, Federico Garza Herrera, causa muchísimas suspicacias e interrogantes, pues la prensa se ha centrado únicamente en el rector, “pero no podemos olvidar ni dejar de lado, las obligaciones fundamentales del secretario general, quien ya sea por acción u omisión, también es corresponsable de lo que se pueda venir jurídicamente”.
Edgardo Hernández señaló que, en los estatutos universitarios, la figura del Secretario General, es la de observar y ser garante, precisamente, de la legalidad de los procedimientos internos en la que la Universidad forma parte, por lo que debe de estar atento a estos asuntos legales para que se resuelvan de manera positiva, no por los personajes, sino por la comunidad universitaria, y la ciudadanía entera.

