Marcela Loyola
Padres de familia del Jardín de Niños Instituto de Protección del Infante (IPI) condenaron que, alrededor de 160 niños y niñas, asistan a clases entre paredes cuarteadas, baños colapsados y aulas clausuradas, en una institución con más de 50 años de historia, que vive una crisis estructural y humana que ha sido ignorada sistemáticamente por las autoridades.

La madre de familia, Xóchitl Delgado Jasso lamentó que, las autoridades no atiendan esta problemática, “nos siguen ignorando. Ya fuimos a la SEGE, ya nos manifestamos, y lo único que recibimos fue intimidación. Patrullas, tránsitos, fotos, videos, como si fuéramos delincuentes”.
“Los baños de los niños tienen cuarteaduras, hundimientos por un aljibe en la parte trasera. Los vitropisos se están levantando y las tazas están inservibles. Los niños tienen que echarle agua con cubetas. Eso no es justo”, lamentó.

El jardín de niños está ubicado en la calle Juan Sarabia del municipio de Soledad de Graciano Sánchez, que en su momento llegó a atender a más de 200 estudiantes, hoy ve cómo se dan de baja poco a poco por el miedo y la incertidumbre. Actualmente, alberga a 167 niños. Desde hace dos años se detectaron fallas estructurales, y hace uno, Protección Civil clausuró dos salones. Ahora, otros dos más podrían correr la misma suerte.

