El atentado contra una iglesia en Damasco, capital de Siria, fue atribuido al grupo terrorista Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).
Al menos 13 civiles murieron y otros 53 resultaron heridos este domingo en un “ataque suicida” perpetrado por un presunto miembro del Estado Islámico contra la iglesia cristiana de Mar Elías, ubicada en la zona de Dweileh, informó el Ministerio de Salud de Siria.
“El número de muertos por el ataque terrorista que tuvo como objetivo la iglesia de Mar Elías ha aumentado a 13, mientras que la cifra de heridos es de 53”, indicó el ministerio en un comunicado difundido por la agencia oficial SANA.
Por su parte, el Ministerio del Interior declaró a la misma agencia que “un atacante suicida afiliado a la organización terrorista EI” ingresó al templo, donde “abrió fuego e hizo detonar su chaleco explosivo”, provocando la muerte de varios feligreses y dejando a otros heridos.
El grupo de rescatistas conocidos como Cascos Blancos —que durante años operaron en zonas controladas por la oposición y que ahora forman parte del nuevo gobierno tras el derrocamiento de Bachar al Asad en diciembre— elevó la cifra de muertos a 15 y señaló que había “varias más” personas heridas, según un balance preliminar.
“Los equipos de emergencia de Defensa Civil Siria están trabajando para transportar los cuerpos a los hospitales y asegurar el lugar”, informaron en su cuenta oficial de X.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, por su parte, afirmó que el atentado dejó 19 muertos y “decenas” de heridos, explicando que el atacante detonó su cinturón explosivo tras disparar de forma indiscriminada contra los asistentes a la misa dominical.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado oficialmente el ataque.
Las autoridades sirias han reportado en los últimos meses el desmantelamiento de células y la detención de varios miembros del Estado Islámico, organización que fue derrotada territorialmente en Siria, pero que mantiene presencia en algunas regiones desérticas del país.
La caída de Bashar al Asad y los enfrentamientos con trasfondo sectario que han seguido han generado preocupación sobre un posible resurgimiento del Estado Islámico, que ya había reivindicado ataques contra el nuevo gobierno de Damasco el pasado 30 de mayo.
Con información de: Radio Fórmula

