Zaira Quevedo
Las recientes lluvias en la capital potosina han devuelto a la Cañada del Lobo su característico verdor, reviviendo su imponente belleza natural y consolidándola nuevamente como uno de los espacios ecológicos más emblemáticos de San Luis Potosí.
Ubicada a tan solo 20 minutos del centro de la ciudad, esta reserva forma parte de la Sierra de San Miguelito, una importante zona montañosa que actúa como pulmón verde para la región. Con una altitud aproximada de 2,600 metros sobre el nivel del mar, ofrece un clima templado durante el verano, lo que la convierte en un lugar ideal para realizar actividades al aire libre.






La Cañada del Lobo es ampliamente visitada por senderistas, ciclistas de montaña y fotógrafos de paisaje. Sus múltiples senderos, que varían en nivel de dificultad, conducen a diversos miradores naturales desde los cuales se pueden apreciar panorámicas inigualables del valle potosino. Además, la zona alberga una rica biodiversidad, incluyendo especies endémicas de flora y fauna como aves, reptiles y pequeños mamíferos. Esta riqueza natural convierte al sitio en un espacio privilegiado para la observación y el estudio del entorno.
El valor ambiental de la Cañada del Lobo va más allá de su atractivo visual. Forma parte de un ecosistema prioritario para la conservación dentro del Altiplano Potosino. Durante los últimos años, este espacio ha sido foco de movilizaciones ciudadanas y luchas ambientales para frenar la expansión urbana sobre la Sierra de San Miguelito, considerada de alta importancia ecológica. Diversas organizaciones sociales y ambientales han promovido acciones para declarar esta zona como área natural protegida, logrando visibilizar la necesidad de conservarla frente al crecimiento inmobiliario.
Autoridades locales y colectivos ambientales han insistido en la importancia de mantener limpia la Cañada del Lobo. Entre las recomendaciones para quienes visitan el lugar destacan no dejar basura, no dañar la vegetación y evitar actos de vandalismo como el grafiti. El llamado es claro: cuidar la naturaleza no solo es responsabilidad de las autoridades, sino también de cada visitante. La Cañada del Lobo representa no solo un tesoro ecológico, sino un símbolo de identidad y conexión con la tierra potosina.

